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Salud y fraternidad.
Diálogos con las piedras medievales
En Villanueva de Valrojo (Zamora), todavía corretean los zarrones, moharrachos, destrozonas o botargas, a la sombra de la espadaña de su templo románico. Como tantas generaciones de mozos y mozas, desde el Medievo hasta aquí, van y vienen, del templo a la plaza, haciendo sonar los cencerros que agitan en sus espaldas, mientras perpetran mil trapacerías a los convecinos. Luego, se toman con ellos unas copitas de "orujo", en el único bar del pueblo. Los jóvenes, exultantes por sus hazañas, los viejos, nostálgicos por aquellos carnavales perdidos en la lejanía del tiempo.
El primero de febrero, los pueblos celtas, celebraban el Imbolc, en honor a la Diosa Madre Brigit, que en la Galia era conocida como Brigind y en Britania como Brigantia. Se dice que tiene dos hermanas, Brigit la sanadora y Brigit la herrera, por eso fue representada como diosa de rostro triple. Sus animales totémicos son dos bueyes mágicos, Fea y Feimhean, así como un verraco salvaje, Torc Triath.
Retablo de Nuestra Señora de Candelaria, Virgen Negra de las Islas Canarias, s.XVI. Templo de Santa Úrsula, Adeje (Tenerife).
La voz “Candelaria” proviene del latín Festa Candelarum, fiesta de las candelas, cuyo origen se sitúa en Oriente hacia el s.IV, que la nueva religión celebra el 2 de febrero, pues según su mitología se conmemora con ello la Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de la Nuestra Señora, según el rito hebreo del que deriva el cristianismo. El nombre proviene de los cirios o candelas bendecidos al principio del oficio religioso, en teoría para recordar al Cristo como “la luz de las naciones”.
Las Amburbale, del latín amburo (quemar alrededor), se celebraban en honor de Ceres, la Madre Tierra fecunda. Los participantes iban en procesión desde Atenas a Eleusis, portando antorchas, y en Roma era la imagen de Ceres quien sujetaba en su mano una antorcha. ¡Una candela!
Las fiestas del Imbolc, como las Amburbale, fueron sincretizadas por la nueva religión mediante las celebraciones consecutivas de santa Brígida, la Candelaria, san Blas y santa Águeda, por lo que resultó un sincretismo confuso, siempre a remolque de las manifestaciones populares. La Iglesia asumió este sincretismo y le dio contenido teológico, en aras de un mayor control del “ganado” que pastoreaba, tan sólo cuando comprobó que el pueblo había realizado el acto sincrético a la inversa. Es decir, que había aceptado el cambio de “titularidad” para la fiesta, pero conservando los elementos simbólicos de la antigua celebración: hogueras, velas, alimentos, bailes, disfraces, cencerros...
Restos del templo de San Nicolás, Ayllón (Segovia), reutilizados en el cementerio. [Diapositivas 7 octubre 2000].
Monasterio de Nuestra Señora, Granja de Moreruela (Zamora), s.XII-XIII. [Diapositivas 12 octubre 1984].
Granja de Moreruela.
Granja de Moreruela.
Granja de Moreruela.
Granja de Moreruela.
El templo sobre el espolón rocoso, sagrado desde tiempos celtíberos. [Diapositiva 24 julio 1984].
Los ábsides, del 1100, fueron remodelados a fines del s.XII. [Diapositiva 24 julio 1984].
Restos de sillares tallados del templo primitivo, reutilizados en la remodelación del s.XII [Diapositiva 24 julio 1984].
"Cuadrado mágico", en el muro sur. [Diapositiva 24 julio 1984].
Cuando murieron algunos de los monjes-ermitaños, como no hubiese tierra para darles sepultura, rezaron a san Frutos y éste, cual "cantero celestial", hizo que la roca se fundiese bajo los cadáveres. Tumbas antropomorfas, ante los ábsides. [Diapositiva 3 noviembre 1985].
La hoz del río Duratón y el peñasco sobre el que se asienta el mágico templo de San Frutos. Persistencia sincrética del culto a las fuerzas de la Naturaleza, de la Madre Tierra, memoria de sus sacerdotes y sacerdotisas... [Foto 3 noviembre 1985].
Sobre la arquitectura románica peregrinan unos singulares personajes, que causan nuestra extrañeza por el peculiar corte de pelo que lucen. Porque se trata de corte de pelo, intencionado, y no de calvicie.
Entonces ¿a qué responde el extraño corte de pelo, antes aludido? No son calvos, pues aquellos afectados de alopecia están representados tal cual. Y tampoco parece ser una moda, pues los ejemplares conservados son escasos, comparados con la rica variedad de modelos capilares más comunes.