viernes, 13 de junio de 2008

El Espíritu de la Diosa sopla donde quiere... (El agua, II)

Templo de San Miguel Arcángel, hacia 1150, fachada sureste, San Miguel de Cornezuelo (Burgos).
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El lugar Sagrado, en su variante de manantial, fuente o pozo, aparece también en numerosos enclaves, sobre los que se alza el correspondiente templo románico. Suelen ser resurgencias acuáticas, bien en forma de pozo captado dentro o al lado del templo, bien como fuente o manantial que surge en los cimientos del edificio y es canalizada para su distribución a los fieles.
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Ídem, interior hacia el ábside, cuentan algunas tradiciones locales que, antaño, hubo un pozo a los pies de la nave, del que se extraía el agua para los bautismos.
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Estos afloramientos de aguas subterráneas, a veces situados en el interior del santuario, son la adaptación de elementos de culto célticos, e incluso anteriores, cuando la nueva fe sustituyó a la Antigua Religión. Habitualmente se trata de aguas termales, minero-medicinales, o benéficas en alguna forma, que pasaron de ser “mágicas” a ser “milagrosas”, cuando las “fuentes de la Madre Tierra” se convirtieron en “fuentes de la Virgen”.
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Ídem, muro norte, a cuyos pies, en la roca sobre la que se cimenta brota la fuente "mágica".
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Ídem, la Fuente Sagrada, de la que beben tanto personas como bestias, pues la Diosa Madre cuida de todos sus animalitos...
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Las aguas subterráneas, además, contribuyen a crear las corrientes telúricas, wouivres, que se perciben en dichos lugares, aumentadas por el edificio medieval que actúa a modo de amplificador o caja de resonancia. La acción de estas fuerzas telúricas explicaría de una manera natural ciertos “milagros”, en los que dichos santuarios fueron particularmente generosos, al margen del sentido puramente esotérico que pueda tener el simbolismo de muchos relatos maravillosos sobre milagros.
El templo de San Miguel de Cornezuelo, tiene su origen en un Monasterio de San Miguel Arcángel, edificado por patronazgo particular en el descampado de “la Virgen”, hacia 1150, a las afueras del pueblo. Se asienta sobre una roca que, en el lado norte, forma desnivel justo al pie del muro, donde brota un manantial, cuyas aguas se consideran “saludables”.
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Ídem, tímpano de la portada oeste, el iniciado que lucha con la fiera para acceder al Árbol de la Vida y la fuente de la eterna juventud.
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Ídem, el Arbor Vitae, eje y centro del mundo, a cuya sombra brota el río del Edén.
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El tímpano del templo muestra un guerrero, enfrentado a una fiera. Bajo ellos, en otro nivel, hay un árbol, con seis ramas y doce frutos, en el centro de un campo, al borde de un estanque. Es el Árbol de la Vida, existente en el Paraíso, a cuya sombra brota la fuente que da lugar al río Edén, del que surgen luego cuatro brazos, orientados a los puntos cardinales. El guerrero que combate, por conquistar este espacio sagrado, es imagen de quien lucha con su fiera interior para conquistar el reino espiritual, donde está la fuente de vida eterna.
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Ídem, fuente bajo los muros del templo, su agua "mágico-milagrosa" sanaba a los animales de labor y curaba las fiebres.
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El agua subterránea, en cuanto “fuente de vida”, conduce a un simbolismo de la misma como propiciadora de fecundidad y fertilidad, de ahí los numerosos manantiales cuyas aguas, según la tradición, hacen que los seres humanos encuentren pareja, curen su esterilidad, o propicien el embarazo. Y, en casos extremos, estas aguas salvan a los niños de perecer ahogados cuando caen en ellas. Pero el manantial, también, es imagen simbólica del ánima, como origen de la vida interior y de la energía espiritual que fecunda el intelecto. Es la “energía activa”, de la Madre Tierra, que brota y se manifiesta para beneficio de la humanidad.
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Salud y fraternidad.

6 comentarios:

BARUK dijo...

Ese árbol del paraíso me suena algo familiar, aunque no es exacto, tiene similitud con uno que hay grabado en un capitel del s. X (creo que visigótico) y cuya advocación de la ermita también es a San Miguel.

No se si tendrá algo que ver, pero es curioso, no?


Salud y románico

Alkaest dijo...

Está muy bien dar rienda suelta a los pensamientos, en voz alta, pero cuando van dirigidos a otros es muy útil incluir informaciones complementarias, que den una pista a los pobres oyentes sobre el quid del asunto.
¿Qué capitel? ¿Dónde está la ermita? Con las señas que das ¿cómo puedo saber si tiene algo que ver, ni si es curioso? ¡Qué carayu!

Salud y fraternidad.

BARUK dijo...

Bueno, bueno, ...pero como te voy a poner aquí la fotooooo???

...en fin, lo que pasa es que el arbolito está muy gastadito y en un mal ángulo de visión, pero con buena voluntad....

http://saludyromanico.blogspot.com/2008/06/qu-hace-un-capitel-como-t-en-un-templo.html

Salud y románico

Alkaest dijo...

Veo con agrado que eres persona de recursos, has podido enseñarme la foto. Con buena voluntad, e ingenio, se logran bastantes cosas...
Más que curioso, es un capitel "bárbaro", en su doble acepción: del arte visigodo, y excepcional. Humilde, por supuesto, pero lleno de simbología. Tan valiosos como el arbolito paradiasiaco, pues en fecto de eso se trata, son la estrella pentalfa, el disco solar y el entrelazo. Alusiones todas a conceptos cósmicos, muy enraizados en la cultura íbera de aquellos Cosetanos, primero romanizados, luego cristianizados y más tarde "visigotizados" -perdón por el neologismo-.
Un enclave muy, muy interesante el de Sant Miquel d'Olèrdola. ¿Conoces el templo circular del Santo Sepulcro?
¡Cuantas cosas sorprendentes hay todavía, por descubrir, en esas magníficas marcas del oriente celíbero!

Salud y fraternidad.

Minerva dijo...

Que maravilla, gracias por compartirlo.

faglez dijo...

Cómo me alegro que hayas descubierto este templo maravilloso!! yo fui bautizada en él, me agradaría muy mucho visitaras, si te es posible, el cementerio de la localidad, muy próximo a la Iglesia, (tiene unas pequeñas y sencillas inscripciones, dignas de descifrar). También hay estelas del vía crucis alrededor del templo, por cierto bastante abandonadas de la mano de Dios, por no decir de la Autoridad.
Salud y románico.