viernes, 1 de febrero de 2008

Por San Blas, la cigüeña verás...

Templo de San Martín, 1066, Frómista (Palencia).
Templo de San Martín, "románico ecológico", Frómista (Palencia).
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Árboles de piedra, los templos románicos acogen, siglo tras siglo, el peso de las inefables cigüeñas y sus nidos. Estas aves, llevan tanto tiempo sobre los medievales tejados que ya forman parte de la fauna románica, junto con lobos, dragones, asnos, basiliscos, leones, grifos, perros, unicornios, cabras y demás criaturas, reales o simbólicas. Ellas mismas son un símbolo viviente, del retorno cíclico de las estaciones, y un indicador climático, según anuncia la segunda parte del refrán: "Por San Blas, la cigüeña verás. Y, si no la vieres, año de nieves". Pero también, por la fidelidad hacia su pareja y el amoroso cuidado que tienen con las crías, son el animal simbólico de la diosa Hera, reina del cielo, protectora del matrimonio y la maternidad. De ahí, que se les atribuyera el laborioso trabajo de acarrear recién nacidos a los hogares.

Por todo ello: ¡Bienvenidas seáis un año más!