sábado, 12 de enero de 2008

Un cielo de piedra

Ermita de Nuestra Señora de Eunate, mediados s.XII, Puente la Reina (Navarra).

El templo románico es caverna, cueva uterina, que proclama la energía creadora del seno de la Madre Tierra. Energía fértil, física y espiritualmente, que el edificio capta para distribuirlo a los fieles receptivos. Pero el templo románico es, también, imagen del cosmos, su bóveda representa el cielo, protector, dispensador de otra energía, complementaria de aquella emanada del suelo. Las bóvedas son cielos de piedra, por cuyos cuadrantes van desplazándose las luces y las sombras, el rastro que el padre Sol describe al trazar sus círculos cíclicos, mientras fecunda a nuestra Madre Tierra.