Turienzo de los Caballeros, es hoy poco más que una aldea. Sin embargo fue plaza fuerte de los Caballeros Templarios, luego de los Hospitalarios de San Juan y más tarde de los nobles Osorio, de todo lo cual subsiste un torreón de su castillo, felizmente restaurado. También queda su templo de San Juan Bautista, de inicios del s.XII, aunque si nos acercamos a él por el lado norte, seguramente nos entrarán ganas de pasar de largo, las reformas de los siglos XVI a XVIII han convertido el edificio en una amalgama de estética poco atrayente.
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¿Qué excelente edificio románico, pleno de pedagogía simbólica, se alzó en este apartado lugar? ¿Por qué fue salvajemente mutilado y por qué se salvaron esos ventanales?
La explicación, quizá esté en sus primeros patronos, los Caballeros Templarios, y en que, a pesar de estar apartado, se encuentra a un tiro de piedra del Camino de Santiago, vía de expansión para el sincrético simbolismo teológico medieval.
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Salud y fraternidad.

